El Gozo del Crecimiento Espiritual

Ayer por la tarde sufrí un caso más de agresión en la Ciudad de México. Despues de una breve pero candente discusión con un taxista, trataba encontrar paz en mi corazón trayendo a mi mente algunos pasajes como:

“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” (Ro. 12:19)

y otros parecidos, pero la verdad ninguno de ellos calmaba mi sed de justicia inmediata (y si era posible por mi propia mano) ya que aun seguía pensando en que aquel debía recibir el mismo daño que yo había recibido de su parte. Mi mente seguía inquieta. Recordé entonces Pr. 16:32:

“Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.”

Entonces mi alma encontró paz al dejar de enfocarme en las acciones de la otra persona (y dejar de desearle daño, que era lo que en realidad estaba haciendo), y más aún: hallé gozo al confirmar la obra de Dios en mi vida, especialmente en mi carácter.

Toma conciencia y gózate de lo que Dios está haciendo en tu vida y en lo que él te está dando para vencer las pruebas… las tentaciones… el mundo.

Noticias

Pues con esta entrada inauguro esta nueva categoría. Algunas noticias no son tan recientes, pero sí de interés para aquellos que tenemos la Biblia como nuestra norma de fe y conducta. Así aquí van.

1) En Bitelia encontramos información sobre confess 2.0, para todos aquellos que quieran confesarse ;) 2) En Vivir México se publican estadísticas interesantes a un año de que la Ley de Convivencia fuera creada en la Ciudad de México. Y 3) en ALT1040 se escribe de aquel hombre que fue sentenciado a ir la iglesia todos los domingos, sería interesante seguir el caso.

Aclaro que todos estos blogs son de la misma empresa: Hipertextual, a quienes sigo desde hace algún tiempo y de quienes se aprende bastante sobre esto de los blogs.

El Discipulado Cristiano

El apóstol Pablo tiene una manera muy peculiar de sintetizar lo que significa el discipulado, o mejor dicho, de explicarnos cómo es que él llevaba a cabo este trabajo.

Todo cristiano que quiera discipular a otro debe tomar en cuenta su ejemplo, descrito en Colosenses 1:28, 29, ya que nos revela la forma, meta y recursos para este trabajo:

  1. Amonestando a todo hombre. Regañar o advertir gentilmente, poniendo en la mente del discípulo la idea de ser perfecto. Instar al discípulo a no conformarse con su estatura espiritual actual, sino a buscar la perfección (cf. Hebreos 6:1).
  2. Enseñando a todo hombre en toda sabiduría. Instruir de forma que el alumno sepa tomar sus propias decisiones. No se trata de crear un robot dependiente de las órdenes del maestro, sino que aprenda a usar su propio criterio la sabiduría según Cristo.
  3. A fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre. El maestro debe trabajar como un artesano sobre su vasija, pacientemente, moldeando cada parte a fin de que ésta sea lo más parecida posible al modelo (Jesucristo); además debe hacerlo cuidadosa y constantemente ya que debe presentar este “producto terminado” ante el Señor.
  4. Para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, que actúa poderosamente en mí. El maestro no debe depender de su propia sabiduría y autoridad para moldear la vida del alumno, sino de la sabiduría y autoridad que le delega el Señor.

Lamento decir que según mi experiencia personal, no veo mucho de este tipo de trabajo. ¿Cuáles son tus experiencias? ¿Agregarías algo más a esta lista?

Cómo Preparar una Enseñanza

Primero 2 ideas que debes cambiar:

  1. No des discursos y fomenta la participación.
  2. La enseñanza
    no solo se enfoca en memorizar hechos, sino en hacer, es decir, aplicación.

Recomendaciones:

  1. Empieza con un sencillo asunto principal a través de un estudio cuidadoso y oración. Ora pidiendo sabiduría para identificar las verdades principales del pasaje y las necesidades de los estudiantes, tu meta es conectar estos dos elementos. Aunque el pasaje contiene varios asuntos, debes enfocarte en uno solo.

     

  2. Selecciona los objetivos de la lección. Pregúntate que quieres que los estudiantes: Sepan, sientan y hagan, estos 3 elementos están ligados. Elabora una lista mientras estudias el pasaje respondiendo a estas interrogantes. Si tienes bien claros los objetivos podrás hacer una excelente elección de métodos.

     

  3. Escoge métodos que cumplan con los objetivos siguiendo más o menos las siguientes 3 etapas: 1) Calentamiento, con una introducción para captar la atención del estudiante o comenzar con preguntas de apertura; 2) Estudio e interpretación de la Biblia. Enfócate en “¿Qué quiero que sepan?” y usa alguna técnica para conseguir este objetivo, como elaborar un diario mientras leen el pasaje o dales algunas preguntas para discusión; 3) Aplicación. Merece tanto tiempo como el contenido, no solo nos minutos al final. Dales tiempo para reflexionar (puedes hacer que conversen en parejas, etc.)

Resumen del artículo “Prepárate para Provocar el Cambio” – Apuntes Pastorales, Enero – Marzo de 2008.

La Preparación de Sermones

Hace algunos años, mi esposa me regaló el libro “La Predicación, Puente entre dos Mundos” de John Sttot, éste ha sido para mí una “Biblia”, en lo que a la preparación de sermones se refiere. Se los recomiendo ampliamente.

Comparto con ustedes un breve resumen del capítulo “la preparación de sermones”.

  1. Escoger el texto, de acuerdo a uno de los siguientes factores:
    1. Litúrgico
    2. Externo
    3. Pastoral
    4. Personal
  2. Meditar al respecto. Leer y releer el texto, y meditar en sus cuestiones, haciendo esencialmente dos preguntas:
    1. ¿Qué dice?
    2. ¿Qué me dice?

    Este periodo debe ir acompañado de mucha oración… oración y estudio, oración y estudio.

  3. Determinar la idea central.
    1. Cada texto tiene un tema principal
    2. El sermón trata de transmitir solo un mensaje principal
    3. Se debe expresar la idea principal en una proposición categórica
  4. Distribuir el material a fin de que refuerce la idea central
    1. Se debe dar estructura al material para organizar nuestros pensamientos. Debe permitirse que cada texto defina su propia estructura
    2. Escoger correctamente las palabras para que se entienda y no cause malentendidos
      1. Claras y simples, en lo posible
      2. Vívidas, traer imágenes a la mente
      3. Honestas
    3. Un uso correcto y equilibrado de ilustraciones (de la Biblia, de experiencias personales, etc.)
  5. Agregar la Introducción para que despierte el interés y el apetito, además presente el tema; y la conclusión, que debe incluir la aplicación personal, hacer algo al respecto, para ello es necesario definir nuestro objetivo
  6. Redactar el mensaje, para evitar la improvisación y la esclavitud al texto; y orar al respecto en el proceso y unos 30 min. Antes de partir a la iglesia

Sttot dice que el proceso completo se puede resumir en la siguiente frase:

“Primero leo hasta saciarme; luego pienso hasta aclarar las cosas; luego oro hasta entrar en calor, y luego lo dejo salir”.

Consejos para los Colaboradores en el Ministerio: 1ª Cr. 19:9

Josafat fue un rey esforzado y preocupado por su pueblo. No era el típico rey que nos imaginamos todo el día sentado en su trono, rodeado de lujos y esperando a que la gente acudiera a él. Él era un “rey – pastor”; he aquí el porqué: “Aunque Josafat vivía en Jerusalén, salía a visitar a su pueblo, desde Beerseba, hasta la región montañosa de Efraín, para hacerlos volver al Señor, Dios de sus antepasados…” (1ª Cr. 19:4 PDT). Realmente era un trabajo arduo.

Pero tampoco quería hacerlo todo solo. Sino que se dio a la tarea de establecer jueces en cada ciudad fortificada de Judá.

Al momento de solicitar a algunos de su compatriotas su apoyo en el ministerio de juzgar, les ordena que sirvan con tres características: “respeto al Señor, fidelidad e integridad” (PDT).

  1. Respeto al Señor. La v. 1960 traduce “temor al Señor”. Recuerdo que cuando era niño, bastaba una frase para corregir nuestro mal comportamiento: “acuérdate que Dios te está viendo”. Qué diferencia tan grande traería a nuestra forma de vivir y de servir al Señor si mantuviéramos siempre esto en mente, ya que aunque decimos creer en la omnipresencia y omnisciencia de Dios a veces no actuamos en consecuencia. Un rey tiene la autoridad para recompensar y castigar la conducta de sus súbditos… cuanto más nuestro Rey celestial.
  2. Fidelidad. Cuando se tiene un lugar de autoridad muchos tratan de poner sus propias reglas. La orden para los jueces colaboradores era ser fieles (palabra que también puede traducirse del hebreo como firmeza o lealtad), pero ¿lealtad a qué o quién? A Dios, y más precisamente a la ley de Dios. Era importante que ellos conocieran ley de Dios, pero más importante aún era que se mantuvieran fieles a ella, debían actuar conforme a lo escrito en ella. Ese era su parámetro para juzgar, no su propia opinión ni sus propias reglas, así aseguraban un desempeño correcto de su ministerio: hacer que el pueblo volviera al Señor.
  3. Integridad. Literalmente un corazón completo (lebáb shalém); o con todo el corazón. Su corazón no podía estar dividido. No debían albergar otros intereses en su corazón, únicamente servir a Dios y servir a su pueblo. Esta debía ser su principal única preocupación. Esto conlleva disposición, una entrega total hacia la tarea que ahora ellos tenían en sus manos.

Hagamos de estas tres características nuestro estilo del ministerio.

4 Requisitos Para el Liderazgo Cristiano

Inspirado en las recomendaciones del Apóstol Pablo a Timoteo y Tito, y algunas hechas por Spurgeon varios siglos después, comparto con ustedes una breve lista de las que considero 4 características fundamentales de quien desea ocupar un lugar de responsabilidad en el servicio cristiano:

  1. Llamado. Debe sentir un fuerte impulso interior por la tarea a realizar. Que sienta que irremediablemente TIENE que hacerlo.
  2. Dones. Debe mostrar habilidades naturales, no completamente perfeccionadas, pero si cierta FACILIDAD para la tarea.
  3. Integridad. Debe llevar una vida privada acorde con su llamado, es decir, IRREPRENSIBLE (1ª Tim. 3:2) o intachable. Como lo ha expresado un gran evangelista moderno “en la vida secreta está el secreto”.
  4. Humildad. “Que no tenga un concepto más alto de sí que el que deba tener…” (Ro. 12:3); que sepa que el lugar que ocupa le ha sido dado por Dios para SERVIR… a Él y a los suyos.

Aunque me es interesante que algunos personajes como Jeremías, no se sentían capaces de llevar a cabo la obra; y otros como Jonás, no sentían el llamado para hacerlo… ¿Qué nos enseña esto?… que muchas veces Dios obra a través de nosotros a pesar de nosotros.

2008 Iniciando el blog

A través de los años he recopilado información que quiero compartir con todos ustedes a través de este blog:

Meditaciones, enseñanzas, presentaciones, noticias, etc. No duden en comentar.

Bendiciones.